Trastornos del neurodesarrollo: TEA y TDAH
TEA, TDAH y otras alteraciones del neurodesarrollo no definen a tu hijo: son una forma distinta de procesar el mundo. Te acompañamos con evaluación rigurosa, intervención especializada y coordinación con familia y colegio.
No existen dos niños con TEA o TDAH iguales. Por eso partimos siempre de una valoración individualizada y trabajamos desde el respeto a su forma de ser y procesar el mundo.
TEA
Una forma distinta de comunicarse, relacionarse y procesar el entorno. La intervención temprana mejora notablemente las habilidades comunicativas y sociales.
- Dificultades en comunicación e interacción social
- Patrones repetitivos de conducta
- Intereses muy restringidos
- Sensibilidad sensorial atípica
- Necesidad de estructura y anticipación
TDAH
Dificultades para regular la atención, la actividad y el impulso. Con el apoyo adecuado, estos niños desarrollan estrategias muy eficaces.
- Dificultad para mantener la atención
- Impulsividad: actúa sin pensar
- Inquietud motora persistente
- Problemas con la planificación y organización
- Bajo rendimiento académico pese a capacidad
Otros TND
También trabajamos con otros perfiles atípicos que afectan la comunicación, el aprendizaje y la conducta.
- Discapacidad intelectual leve
- Trastorno Específico del Lenguaje (TEL)
- Trastornos del aprendizaje (TA)
- Trastornos motores
- Perfiles mixtos y comorbilidades
Si tienes sospechas o ya hay diagnóstico, una sesión de orientación te ayudará a entender qué pasos dar y cómo organizar el apoyo.
Trabajamos desde el modelo neurodiverso: tu hijo no es un trastorno que hay que corregir, es una persona con una forma propia de aprender y comunicarse.
Nuestra intervención no busca normalizar, sino dar a tu hijo o hija herramientas para desenvolverse en un mundo neurotípico sin perder su esencia. Coordinamos con neuropediatra, psicólogo, colegio y centros de atención temprana cuando es necesario.
Apostamos por intervenciones basadas en evidencia científica y rechazamos métodos sin respaldo. Nuestro equipo se forma de manera constante en las últimas investigaciones.
Cuándo derivar a valoración
- Retraso significativo en el habla y la comunicación
- Poco interés por interactuar con otros niños
- Conductas repetitivas o muy rígidas
- Hipersensibilidad sensorial (ruido, texturas, luz)
- Atención muy escasa o muy fluctuante
- Impulsividad frecuente y dificultad de regulación
- El pediatra ha mencionado valoración por neurodesarrollo

Las áreas más frecuentes en niños y adolescentes con trastornos del neurodesarrollo.
Comunicación y lenguaje
Estimulación del lenguaje, comunicación funcional y, si es necesario, sistemas alternativos (SAAC).
Habilidades sociales
Lectura de emociones, conversación, normas implícitas, juego compartido y resolución de conflictos.
Regulación emocional
Estrategias para gestionar la frustración, la ansiedad y las crisis sensoriales o emocionales.
Funciones ejecutivas
Atención, planificación, organización, memoria de trabajo e inhibición de la impulsividad.
Apoyo escolar
Adaptaciones, técnicas de estudio adaptadas y coordinación con el centro educativo.
Orientación familiar
Pautas para casa, manejo de conducta, anticipación, normas claras y refuerzo positivo.
Primer contacto
Hablamos por WhatsApp o teléfono. Sin compromiso, sin tecnicismos, con la calma que merece el momento.
Valoración
Evaluación adaptada al perfil. Si ya hay diagnóstico, partimos de él. Si no, valoramos qué pasos seguir.
Plan personalizado
Objetivos realistas y consensuados con la familia. Sesiones individuales, materiales adaptados.
Acompañamos
Coordinación con neuropediatra, psicólogo y colegio. Nadie acompaña solo: nosotros tampoco.
Dudas habituales
No. Atendemos a familias con diagnóstico ya establecido y también a familias con sospechas. En el segundo caso podemos hacer una valoración inicial orientativa y, si es necesario, derivamos a neuropediatra o psicólogo clínico para confirmar diagnóstico.
Algunas señales tempranas: no responde a su nombre, no señala con el dedo, no comparte mirada, no juega “como si”, ecolalia (repite palabras), conductas repetitivas o movimientos estereotipados, rechazo a ciertos sonidos o texturas. Si observas varias, conviene una valoración cuanto antes: la intervención temprana en TEA marca una diferencia enorme.
Sí. La medicación es solo una de las herramientas posibles, y siempre la decide el neuropediatra o psiquiatra. Nuestro trabajo es complementario: entrenamos atención, funciones ejecutivas, planificación y autorregulación. En muchos casos la intervención cognitivo-conductual reduce la necesidad o la dosis de medicación.
ABA (Análisis Conductual Aplicado) es un enfoque controvertido en TEA. En Claramente trabajamos desde modelos respetuosos y naturales basados en evidencia (DIR/Floortime, modelo Denver, enfoques centrados en la familia). No aplicamos ABA tradicional intensivo, pero sí incorporamos algunos principios conductuales adaptados al desarrollo del niño.
Sí. En la adolescencia los retos cambian: habilidades sociales más complejas, organización académica, autoconocimiento, manejo de la ansiedad. Trabajamos con adolescentes en sesiones individuales y, cuando corresponde, con sesiones para padres por separado.
Sí. En Castilla y León hay programas públicos de atención temprana y apoyo educativo, pero las plazas y horas son limitadas. Nuestro servicio privado es complementario al público: nos coordinamos con los profesionales que ya atiendan a tu hijo para no duplicar y reforzar áreas que el sistema público no cubre.
Depende mucho del perfil y la edad. En TEA infantil se suelen recomendar varias horas semanales repartidas entre distintos profesionales. En TDAH escolar, una o dos sesiones suelen ser suficientes. En la valoración inicial diseñamos un plan realista que sea sostenible para la familia, no solo ideal teóricamente.

